El Escudo

El escudo de las Siervas de María Ministras de los Enfermos

M: Nombre de la Santísima Virgen María.

CORONA: La Realeza de María: María es la Reina de toda la creación, de cielo y tierra y muy especialmente, es Reina y Señora del Instituto de las Siervas de María.

MONOGRAMA S.I. “Salus Infirmorum”: Título que el Instituto da a la Santísima Virgen, aclamándola como Madre y Patrona principal de la Congregación. La Virgen quiere servirse de las Siervas de María, para llevar la Salud al mundo de los cuerpos y de las almas.

FONDO AZUL: Significa la protección especial de la Virgen. La Congregación está bajo su manto celeste, bajo su maternal protección y ayuda.

CLAVOS: Recuerdan los trofeos de la Pasión de Cristo y también los tres Votos religiosos, con los cuales la Sierva de María se liga y une a Cristo, para participar en su Pasión, a través de la abnegación de sí misma, asumiendo la cruz cotidiana junto a la cabecera del enfermo y en la vida diaria.

CORONA DE ESPINAS: María fue también la Cooperadora en la Redención del género humano. Su vida toda, estuvo sembrada de punzantes espinas que trituraron su alma y su corazón. El amor a Jesús y a los hombres que Dios infundió en su alma, por sus hijos adoptivos, la hizo partícipe muy cercana de los dolores de Cristo. Asimismo, la Sierva de María debe también estar penetrada de los dolores de Cristo, la Cabeza del Cuerpo Místico, al cual pertenece de una manera especialísima. Penetrada así su alma de lo que sufre su Cabeza, estará pronta a adquirir el espíritu de su Instituto, que le pide y exige se señale de manera eminente, en las virtudes de humildad, abnegación, sacrificio, caridad, viendo en el enfermo al mismo Cristo, rindiéndole sus solícitos cuidados como si a Él mismo los hiciere, y consolando así su dolorosa Cabeza.

VARA DE SAN JOSÉ: Significa el oficio del Santo Patriarca: Custodio – Protector de Jesús y de María. A su imitación, la Sierva de María, cuidará solícita de los miembros del Cuerpo Místico, en sus enfermos. Asimismo, los pondrá bajo su protección para alcanzarles una feliz y dichosa muerte en brazos de Jesús y María. El Santo Patriarca le será modelo perfecto en su fidelidad a la gracia y en su vida interior, su acendrado amor a la Santísima Virgen, su solícito amor por Jesús. Con modelo tan perfecto a la vista tendrá un gran protector en el cielo, para alcanzar el grado de vida interior que su Regla le pide.

ESTANDARTE DE SAN JUAN BAUTISTA: El Precursor del Señor: la Sierva de María también es la Precursora del Señor, preparándole el camino en las almas que se le confían. Ella prepara el camino para que las almas reconozcan al Cordero que quita el pecado del mundo, y para que se preparen a recibir el Bautismo, o banquete Eucarístico. Para su propia alma también es un gran modelo de perfección.

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